Trucos caninos¡

Creo que el sueño de todo dueño de su lindo perro es que se a obediente y ver a su perro feliz, siempre quiza un perrito obediente he tenido muchos cuando era menor y pequeño pero nunca llegaron a respetarme y en mi afan por que fueran obedientes los fastidiaba pero era la verdad culpa mia, no sabia enseñarlo ni lo que el queria, pero siempre supe que habia alguna forma ahora prometi que quiero que este can sea feliz y obediente te cuento como...
SI QUIERES QUE TU PERRO SEA O BEDIENTE Y FELIZ ESTO TE INTERESA...

Muchas veces queremos y lo hacemos de la mejor forma, pero no lo hacemos correctamente, estos son los errores mas cometidos y los peores que no se deben hacer.

Mucha gente y me incluyo pasamos esto por alto Pero es muy importante Pues podemos herir nuestra mascota, y ademas perder su cariño respeto y lealtad que es lo mas hermoso, pues no hay nada mas reconfortante que ver como nos respeta y nos quiere nuestro perro.

Los errores más comunes y más grandes del adiestramiento son:

  1. Nos olvidamos de que nuestra mascota pertenece a una especie distinta. Le hablamos como si fuera un niño y creemos que nuestro perro puede relacionar sucesos a lo largo del tiempo y las circunstancias y llegar a las mismas conclusiones a las que llegaríamos nosotros.
  2. Pensamos que los perros entienden nuestra idioma y no les damos ordenes cortas y claras.
  3. Nos impacientamos y frustramos con nuestro perro cuando no se comporta de la forma que queremos.
  4. Le castigamos por no comportarse de la forma que deseamos.

Si cometes estos errores tu recompensa será un perro inadaptado y te sentirás enfadado e infeliz. Si estos no son los resultados que quieres, prepárate para modificar TU comportamiento antes de intentar cambiar el de tu perro.

Error número 1: Le tratas como si fuera un niño

Los perros no son niños peludos. Aunque el perro maduro, medio, tiene un desarrollo mental parecido al de un niño de dos años, hay más diferencias que similitudes entre ellos. Los perros pueden ser sorprendentes a la hora de procesar el lenguaje, pero no razonan de la forma en que lo hacemos las personas. No relacionan la causa y el efecto de la misma manera.

Por ejemplo no tiene ningún sentido, cuando tu llegas a casa y descubres que tu perro ha hecho pipì en el salon, castigarle por ello. Tu perro no entenderá por qué le estas castigando. Parece que si, pero solamente expresa miedo a tu furia. Con su lenguaje corporal intenta decir "por favor deja de estar enfadado conmigo, no he hecho nada malo". Sin embargo a ti te parece que se siente culpable por haber hecho pipi.

Muchas personas en esta situación refutan este razonamiento diciendo: "Si ha hecho pis dentro de casa, sabe que ha hecho algo mal porque en cuanto me ve agacha la cabeza, se encoge y se nota que es culpable." Lo que ocurre de verdad esta situación es que el perro nota el enfado del dueño y agachar las orejas, encogerse es una manera en el lenguaje perruno de decir "por favor calmate yo no amenazco tu supremacia". Seguro lo que el perro no hace es relacionar el pipi que hizo hace 2 horas con el enfado de su amo ahora.

Error número 2: Pensamos que los perros entienden nuestra idioma

Como resultado de ello, puede ser frustrante repetir la misma orden una y otra vez y ver que tu perro parece ignorarte. Mucha gente compensa esto elevando cada vez más la voz y enfadándose. Con lo que acaban chillando al perro en un tono de voz muy malhumorado.

La mayoría de las veces no es que ignoren la orden, sino que no consiguen comprenderla. A veces calificamos a un perro de terco u tozudo porque nos parece que debería resultarle obvio lo que le pedimos hacer ya que ya ha llevado a cabo el comportamiento con éxito, pero parece que hoy nada.

Otro error que cometemos nosotros los humanos es, en vez de dar ordenes cortas y claras, usar frases complejas y largas para hablar con nuestro perro con la consecuencia que el pobre animal no entererá para nada lo que le estamos pidiendo.

Por ejemplo: nuestro perro ladra a otro perro. No tiene ningún sentido empezar a decirle "Tobi, por favor, deje de ladrar a este otro perro. Sabes que no me gusta y no quiero castigarte. Así que hazme el favor y cállate ya que tus ladridos me está poniendo la cabeza loca...".

Tu perro no habrá entendido absolutamente nada de lo que le acabas de decir.

Error número 3: Perdemos la paciencia

A veces nuestro perro simplemente se olvida de una orden. O pueden existir explicaciones alternativas a su comportamiento: un perro se puede distraer con facilidad o no logra conectar la frase actual de “Ven” con el comportamiento que llevó a cabo ayer y la recompensa subsiguiente, etc.

Así pues, la paciencia es la virtud más necesaria. Debes estar preparado para repetir la misma orden, día tras día, y a veces no obtener el mismo resultado. Aparte de las órdenes más básicas, a muchos perros les lleva hasta dos años aprender algo, hasta el punto en que obedezcan de forma constante.

Error número 4: Le castigamos por no cumplir con la orden

No perder la paciencia implica guardarse el mal genio cuando quieras exteriorizarlo. Es fácil usar el castigo físico como la primera vía para corregir el comportamiento de tu perro y sobretodo para aliviar tu frustación.

Pero en la naturaleza el castigo está reservado para las circunstancias más graves, por lo tanto, el perro no acabará de comprender por qué le estás pegando, y esto le infunde miedo, y no confianza.

Los perros, al igual que las personas, siguen con más predisposición a aquellos en los que confían, y no a los que les infunden temor. La segunda opción la acatan cuando no les queda más remedio, pero los perros realizan elecciones de forma muy distinta a las personas. Frecuentemente soportarán el castigo sin aprender nada. Sencillamente, el castigo físico no es un método de adiestramiento eficaz.

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